Sólo puedo vivir la vida mirando hacia adelante
porque no quedan viajes hacia el frío olvido
porque no quedan nombres para el viento
y no quedan habitaciones para desistir.
Quién puede demostrar que el tiempo es una espiral
que no hay esplendor en cuanto existe
que a la vuelta de la esquina no habita la ilusión
quién puede demostrar que el mundo no nace de la paz
la esperanza de no perder la naturaleza del alma
que el mar no es eterno en sus calmas y en sus abrazos...
No heredamos la Tierra, sólo perduran las piedras
esas que silencian el destino de un tiempo que ignora
dentelladas de esta vida que espera que se disuelva el llanto...
viernes, 21 de febrero de 2014
miércoles, 19 de febrero de 2014
Mientras la gente se parte el lomo
los mercaderes corrompen el mundo
nos hacen devorar calles mojadas
pero no llueve...
Mientras la tierra se estremece
los mercaderes violan la tierra
el mar ahogado en desechos
la vida no vale nada en los despachos
pero no llueve...
Mientras hay gente que vende su alma
otros, adoran dioses de porcelana
y algunos, idolatran las monedas de la muerte
pero nunca llueve...
Mientras los niños sueñan
el tirano mata el sueño
hay quien sigue luchando y sueña
a pesar del tirano que envenena
pero nunca llueve...
Mientras, avanza el nuevo día
en que lloverá
y limpiará nuestras cicatrices...
los mercaderes corrompen el mundo
nos hacen devorar calles mojadas
pero no llueve...
Mientras la tierra se estremece
los mercaderes violan la tierra
el mar ahogado en desechos
la vida no vale nada en los despachos
pero no llueve...
Mientras hay gente que vende su alma
otros, adoran dioses de porcelana
y algunos, idolatran las monedas de la muerte
pero nunca llueve...
Mientras los niños sueñan
el tirano mata el sueño
hay quien sigue luchando y sueña
a pesar del tirano que envenena
pero nunca llueve...
Mientras, avanza el nuevo día
en que lloverá
y limpiará nuestras cicatrices...
martes, 18 de febrero de 2014
Vivo en el país de los ciegos
las calles llenas de testigos silenciosos
y la mar golpeando el gatillo del salitre de este poema.
Balas de humo en los labios del silencio
despidiéndose del tiempo roído por los sueños incómodos
forjando enemigos en plena noche
por el resentimiento de la palabra mal dicha.
Hay quien sospecha de su propia sombra
pero no puede acallar su alma y grita!
No hay cerrojos para el murmullo de la libertad
que aprende, que en las calles, se huelen las flores de la revolución...
las calles llenas de testigos silenciosos
y la mar golpeando el gatillo del salitre de este poema.
Balas de humo en los labios del silencio
despidiéndose del tiempo roído por los sueños incómodos
forjando enemigos en plena noche
por el resentimiento de la palabra mal dicha.
Hay quien sospecha de su propia sombra
pero no puede acallar su alma y grita!
No hay cerrojos para el murmullo de la libertad
que aprende, que en las calles, se huelen las flores de la revolución...
sábado, 15 de febrero de 2014
No quedó ni una hora vacía de ti.
El mundo giraba sobre unos pies de agua
la vida era infinita en su pedestal
y mientras tanto, te cortejaba la araña
y su hilo era una melodía inmortal, de sueños.
Quise robar a Pegaso sus alas invencibles
pero su licor divino tensó mis huesos
y cuando vuelo hacia ti
pétreo se me vuelve el secreto de tus primaveras.
Quemé la jaula que cantaba en tus madrugadas
y ya no hay cielo que me impida atraparte,
más no finjas un arco iris...
El mundo giraba sobre unos pies de agua
la vida era infinita en su pedestal
y mientras tanto, te cortejaba la araña
y su hilo era una melodía inmortal, de sueños.
Quise robar a Pegaso sus alas invencibles
pero su licor divino tensó mis huesos
y cuando vuelo hacia ti
pétreo se me vuelve el secreto de tus primaveras.
Quemé la jaula que cantaba en tus madrugadas
y ya no hay cielo que me impida atraparte,
más no finjas un arco iris...
lunes, 10 de febrero de 2014
En mi cuerpo hay una tormenta
como si esta fría estación fuera a invitarme a pasar la vida
como si el tiempo fuera un carcelero
y los días, un desvencijado columpio de locura.
En mis días hay un olor a madreselvas
un cielo contagiado de nostalgias y dulce veneno
días aterciopelados de lluvia sonora y dinamita
que estrangulan el miedo y me hacen soñar con viejos fantasmas
días como soldados que van a morir sin patria
días monótonos que acuchillan el vértigo de saberme presa de terribles aullidos
días de veneno por la intransigente desnudez del miedo a las marchitas horas.
Sólo me queda la calle desierta, un muro aferrado a la piel del mar
la vida contando los instantes congelados por el vacío de la soledad.
Sólo tengo los días contados por el tragaluz del silencio de las calles dormidas
y un pensamiento, que cada segundo no mate mis sueños...
como si esta fría estación fuera a invitarme a pasar la vida
como si el tiempo fuera un carcelero
y los días, un desvencijado columpio de locura.
En mis días hay un olor a madreselvas
un cielo contagiado de nostalgias y dulce veneno
días aterciopelados de lluvia sonora y dinamita
que estrangulan el miedo y me hacen soñar con viejos fantasmas
días como soldados que van a morir sin patria
días monótonos que acuchillan el vértigo de saberme presa de terribles aullidos
días de veneno por la intransigente desnudez del miedo a las marchitas horas.
Sólo me queda la calle desierta, un muro aferrado a la piel del mar
la vida contando los instantes congelados por el vacío de la soledad.
Sólo tengo los días contados por el tragaluz del silencio de las calles dormidas
y un pensamiento, que cada segundo no mate mis sueños...
Al amor
Ay amor!
que engalanas la voz del viento
y me reverdeces.
Y cuando juegas al escondite
me pierdo en la enramada de acebuches.
Triste fama tienes amor
que vas y vuelves como la veleta
que en silencio eres amante
y de belingo me recuerdas a Dionisios.
Cuando vienes eres agua en calma
cuando te vas, rayo certero cual guadaña
cuando no estás, yo igual que un cuenco vacío
y a tu regreso, ronroneo lunático.
Ay amor!
que te prefiero libre, sin yugos
que amarrado a los arañazos del tiempo insomne.
Ay amor!
que me sublevas y nunca caigo al precipicio.
lunes, 20 de enero de 2014
Amor sin resistencias
Ese hombre se metió en mi cabeza
y yo le mordí con mis fauces de palabras de humo
porque se hizo imposible
saber qué pretendía sin arañar a la Luna
sin abrir la puerta al amor sin resistencias
porque se hizo imposible
no ser esclava de la locura de mi propia mujer vencida.
Ese hombre condenó mi cuerpo y mi vida
a vagar
en el oasis de sus ojos y su boca
y ahora yo
firmo mi propia sentencia que me condena
a ser su nido y su espada.
y yo le mordí con mis fauces de palabras de humo
porque se hizo imposible
saber qué pretendía sin arañar a la Luna
sin abrir la puerta al amor sin resistencias
porque se hizo imposible
no ser esclava de la locura de mi propia mujer vencida.
Ese hombre condenó mi cuerpo y mi vida
a vagar
en el oasis de sus ojos y su boca
y ahora yo
firmo mi propia sentencia que me condena
a ser su nido y su espada.
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